Cómo cuidar tus turbinas dentales para que duren más

Una turbina bien mantenida es una turbina que no te deja tirado a mitad de tratamiento. En el día a día de la clínica es fácil dar por hecho que el instrumental aguantará sin más, pero la realidad del taller es otra: la mayoría de las averías que reparamos en Rosner Dental no nacen de un defecto de fábrica, sino de un mantenimiento incompleto o inadecuado.

La buena noticia es que cuidar tus turbinas no es complicado. Con unos minutos después de cada uso y un protocolo claro, alargas la vida del instrumento, mantienes su rendimiento y evitas paradas inesperadas. Te lo explicamos paso a paso, tal y como se lo recomendamos a nuestros clientes desde 1989.

Por qué importa el mantenimiento

El instrumental rotatorio trabaja a velocidades muy altas y con tolerancias mínimas. Cualquier resto de detritus, sangre o producto de limpieza que quede dentro del cabezal termina afectando a los rodamientos, el rotor o la fibra óptica. A medio plazo, eso se traduce en pérdida de potencia, ruido, vibraciones y, finalmente, una reparación que podría haberse evitado.
Además, un mantenimiento correcto es condición para conservar la garantía. En Rosner, la garantía pierde su validez si no se realiza el mantenimiento y la lubricación del instrumento o si se utilizan productos químicos con base de cloro para su limpieza o desinfección.

Protocolo de conservación paso a paso

Sigue este orden después de cada uso. Cada paso tiene su razón de ser, así que conviene no saltarse ninguno:

  1. Desconecta la turbina.
  2. Cepíllala por fuera bajo el grifo para retirar los restos visibles.
  3. Conecta la turbina y coloca una fresa.
  4. Hazla funcionar 20-30 segundos para limpiar los conductos internos.
  5. Retira la fresa.
  6. Desconecta la turbina.
  7. Aplica lubricante/limpiador por detrás hasta que salga por el cabezal (por el orificio de mayor tamaño en sistemas Borden; por el de tamaño intermedio en sistemas Midwest). No olvides lubricar también el eje.
  8. Conecta de nuevo la turbina.
  9. Coloca la fresa.
  10. Hazla funcionar para distribuir el lubricante y expulsar el sobrante.
  11. Retira la fresa.
  12. Desconecta la turbina.
  13. Seca con un paño el exceso de lubricante exterior.
  14. Limpia las fibras ópticas (en el cabezal y por detrás) con un bastoncillo humedecido en alcohol.
  15. Esteriliza. Tras la esterilización, retira inmediatamente todos los instrumentos y turbinas del aparato. No los dejes en el autoclave durante la noche.

Errores que vemos a diario en el taller

Si quieres que tus turbinas lleguen sanas a su próxima revisión, evita estos fallos habituales:

  • Productos con cloro. Atacan los componentes internos y, además, anulan la garantía. Usa únicamente productos compatibles con instrumental rotatorio.
  • Saltarse la lubricación. Es el error más frecuente y el que más averías genera. Sin lubricación, los rodamientos se desgastan en muy poco tiempo.
  • Dejar la turbina en el autoclave toda la noche. El calor y la humedad prolongados dañan los materiales y aceleran la corrosión.
  • No limpiar la fibra óptica. Los restos secos sobre la fibra reducen la luz hasta dejarla prácticamente inservible.

Cuándo conviene traerla al SAT

El mantenimiento diario es tuyo, pero hay señales que indican que la turbina necesita una revisión técnica: ruido o vibración anómalos, pérdida de potencia, calentamiento excesivo, holguras en el cabezal o una fibra óptica que ya no ilumina. En esos casos, lo más oportuno es diagnosticar a tiempo antes de que el problema se agrave.

En Rosner Dental somos SAT oficial de las principales marcas del sector, con técnicos formados directamente en fábrica y stock propio de repuestos originales. Eso nos permite reparar más del 80 % de los casos en un plazo de 24/48 horas desde la aceptación del presupuesto. Y el diagnóstico es gratuito y sin compromiso.

CÓMO CONSERVAR UNA TURBINA
EN BUEN ESTADO

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